Milagros Eucarísticos 

La Iglesia Católica nos enseña que Jesucristo está verdadera, real y substancialmente presente en la Santa Eucaristía. Y hay muchos milagros eucarísticos a lo largo de la historia de Iglesia que confirman esta importante enseñanza.

Aunque el dogma católico de la transustanciación no depende de la autenticidad de estos milagros; sino que se basa totalmente en la Escritura y en la Tradición apostólica, es importante conocer estos acontecimientos que se han comprobado científicamente y dan testimonio de la presencia real de Jesús en la Eucaristía.

Milagro de Lanciano – Siglo VIII

En el Siglo VIII, un sacerdote en Lanciano, Italia estaba experimentando dudas acerca de la presencia real de Jesús en la Eucaristía. En medio de una misa, mientras decía las palabras de la consagración (“Esto es mi cuerpo” y “Esta es mi sangre”), vio cómo el pan se transformó en carne humana y la sangre se coaguló en cinco glóbulos (se cree que en razón de las cinco llagas de Cristo). La noticia del milagro se extendió rápidamente, el arzobispo local inició una investigación, y la Iglesia aprobó el milagro.

La carne se conserva hasta nuestros días. El profesor de anatomía Odoardo Linoli llevó a cabo un análisis científico de la carne en 1971 y llegó a la conclusión de que la carne era tejido cardíaco, la sangre parecía ser sangre fresca y no había rastro de conservantes.

Se puede visitar la carne y la sangre milagrosa en la Iglesia de San Francisco de Lanciano, Italia.

Milagro Eucarístico  de Orvieto – Siglo XX

Orvieto no se puede olvidar porque allí se encuentra un prodigio divino. Su catedral es custodia de un milagro Eucarístico que se puede venerar en la capilla izquierda. Se trata de un corporal que muestra la Sangre que brotó de una Sagrada Hostia.

En el año 1264 el Padre Pedro de Praga, Bohemia, dudaba sobre el misterio de la transustanciación del Cuerpo y de la Sangre de Cristo en la Eucaristía. Acudió así en peregrinación a Roma para pedir sobre la tumba de San Pedro la gracia de una fe fuerte. De regreso de Roma, Dios se le manifestó de manera milagrosa ya que cuando cuando celebraba la Santa Misa en Bolsena, en la cripta de Santa Cristina, la Sagrada Hostia sangró llenando el Corporal de la Preciosa Sangre.

El Milagro Eucarístico de Santarém – Siglo XIII

Una mujer vivía en Santarém, Portugal en el Siglo XIII y estaba angustiada porque sospechaba que su marido le era infiel, así que decidió consultar con una bruja en busca de ayuda. La hechicera le dijo que el precio de sus servicios era una hostia consagrada.

Ella fue a Misa en la iglesia de San Esteban y recibió la Eucaristía en su lengua, se quitó la Eucaristía de la boca, lo envolvió en su velo, y se dirigió a la puerta de la iglesia. Para su sorpresa, y antes de salir del templo, la hostia comenzó a sangrar.

Aun así, se fue con la hostia sangrante hasta su casa y allí la guardó en un baúl. Esa noche, una luz milagrosa emanaba del baúl. Ella se arrepintió de lo que había hecho y a la mañana siguiente confesó a su cura lo que había hecho. El sacerdote fue a su casa y recuperó la hostia consagrada llevándola de nuevo al templo.

Después de una investigación y la aprobación del milagro, la iglesia pasó a llamarse Iglesia del Santo Milagro, y la hostia sangrante puede ser vista hasta nuestros días.